La oración del profeta Daniel
Daniel (Dani'el) 9:3-19.
Volví mi rostro hacia YHWH
Elohim, buscándole en oración y súplicas, con ayuno, cilicio y ceniza. Oré a
YHWH mi Elohim e hice esta confesión:
«¡Ah, Adón, Elohim grande y
temible, que guardás el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan
tus mandamientos! Hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos actuado
impíamente y nos hemos rebelado; nos hemos apartado de tus mandamientos y de
tus decretos. No hemos escuchado a tus siervos los profetas, que
hablaron en tu Nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros
padres y a todo el pueblo de la tierra. A Vos, YHWH,
pertenece la justicia; a nosotros nos corresponde la vergüenza del rostro, como
sucede hoy a los hombres de Yahudá, a los habitantes de Yahrushalayim y a todo
Israel, tanto a los que están cerca como a los que están lejos, en
todas las tierras adonde los expulsaste por la infidelidad que cometieron
contra Vos. ¡Oh YHWH! Nuestra es la vergüenza del rostro, la de
nuestros reyes, nuestros príncipes y nuestros padres, porque hemos pecado
contra Vos. De YHWH nuestro Elohim son la compasión y el perdón, aunque nos
hemos rebelado contra Él. No hemos obedecido la voz de YHWH nuestro
Elohim, andando conforme a sus instrucciones, las cuales puso delante de
nosotros por medio de sus siervos los profetas. Todo Israel transgredió tu Torá
apartándose para no obedecer tu voz. Por eso ha sido derramada sobre nosotros
la maldición y el juramento escritos en la Torá de Moshé, siervo de Elohim,
porque hemos pecado contra Él. Él ha cumplido las palabras que habló contra
nosotros y contra nuestros jueces que nos gobernaban, trayendo sobre nosotros
una calamidad tan grande que nunca se había hecho debajo de todo el cielo como
la que fue hecha contra Yahrushalayim. Tal como está escrito en la Torá de
Moshé, toda esta desgracia vino sobre nosotros; pero no hemos implorado el
favor de YHWH nuestro Elohim, apartándonos de nuestras maldades y atendiendo a
tu verdad. Por eso YHWH veló sobre la calamidad y la trajo sobre nosotros;
porque YHWH nuestro Elohim es justo en todas las obras que hace, y nosotros no
obedecimos su voz. Ahora, Adón nuestro Elohim, que sacaste a tu pueblo de la
tierra de Mitsráyim con mano poderosa y te hiciste un Nombre como en este día,
hemos pecado, hemos actuado impíamente. Adón, conforme a todos tus actos de
justicia, aparta ahora tu ira y tu furor de tu ciudad Yahrushalayim,
tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades
de nuestros padres, Yahrushalayim y tu pueblo son objeto de burla para todos
los que nos rodean. Ahora pues, Elohim nuestro, escuchá la oración y las
súplicas de tu siervo; por amor de Vos mismo hacé resplandecer tu rostro sobre
tu Santuario, que está desolado. Incliná, Elohim mío, tu oído y escuchá; abrí
tus ojos y mirá nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual es invocado tu
Nombre. No presentamos nuestras súplicas ante Vos confiando en nuestras
justicias, sino en tus muchas misericordias. ¡Adón, escuchá! ¡Adón, perdoná!
¡Adón, atendé y actuá! No tardes, por amor de Vos mismo, Elohim mío, porque tu
Nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.»
Es una de las oraciones de
arrepentimiento e intercesión más profundas de toda la Escritura. Daniel no se
excluye del pecado del pueblo, sino que se identifica con Israel diciendo
repetidamente: «hemos pecado», «nos hemos rebelado», «no hemos obedecido», y
apela únicamente a la justicia, la misericordia y la fidelidad de YHWH al
pacto.
- Sí, el profeta era Kadosh ¿por qué se incluía? Porque todos somos Israel y por uno pagamos todos, por eso se insiste tanto en que hagan el bien, porque todos estamos en el pacto, entonces la instrucción va para todos, aun así, siempre habrá gente burra que no haga caso.
- “La torá de Moshe” sí, ya sabemos que es de Elohim, al decir la tora de Moshé no hace referencia que sea en sí algo de Moshe, sino que a través de Moshe se obtuvo la instrucción, pero aplica a todos, es como decir “el libro de cocina”, “el libro de arte”, “instrucciones para el hogar”, o “el libro de Yirmeyahu” vamos, para ser más cercanos, sí era una libro propio por qué él escribió, pero vemos que fueron órdenes y eso aplica a todos, no se tanto si realmente es el dueño, porque sabemos que la palabra viene del cielo, sino que especificar o detallar que, exactamente es.
- Sí, los profetas eran para todo pueblo, tal como está escrito.
- Yo… en lo personal muchas veces he incorporado está oración dentro de la mía propia. No me la sé de memoria… entonces leo el texto, pero antes siempre digo así: “Sé que no soy profeta, sé que no soy hombre, sé que no soy Daniel, pero vos (adón) sabes que esto es verdad y aún nos alcanza a nuestros días, por favor perdónanos y escuchanos” y pues… leo el texto. Sobre todo, cuando dice que sentimos vergüenzas por los pecados de los antiguos, lo enfatizo mucho, luego sigo orando normal lo mío e intercalo tehilim.
Es una oración para nuestros
días, para interceder también por Yahrushalayim que tenga shalom y adonai rajem
por todos. A veces incluyo, pero muy poco lo he hecho la oración que hizo
Shlomoh en la inauguración, a veces solo tomo fragmentos, es decir: “tal cómo
dijo el Rey (o melej si le quieren decir en hebreo) en su oración que incluía
todo aquel que invocara tu nombre en dirección al templo” o algo así agrego,
eso ya es personal.



Comentarios
Publicar un comentario